La bomba de racimo CBU-94 «Blackout Bomb» está equipada con 202 submuniciones BLU-114/B, creadas específicamente para atacar la infraestructura de energía eléctrica, por lo que también se les conoce como «bombas de grafito». Estas submuniciones también se utilizan en casetes aéreos guiados, como el más reciente AGM-154D JSOW.
Mecanismo de Acción de la BLU-114/B
La submunición BLU-114/B es un cilindro de 200 x 70 mm, equipado con bobinas de hilos conductores de material compuesto a base de carbono, una carga expulsora y un paracaídas. Entregadas al objetivo en dispensadores de racimo SUU-66/B, las submuniciones BLU-114/B se dispersan sobre las instalaciones de conmutación y distribución de los sistemas de suministro de energía.
Tras la activación de las cargas expulsoras, liberan las bobinas de las que se desenrollan los hilos conductores. Numerosos fragmentos de estos hilos, al entrar en contacto con elementos conductores de las instalaciones eléctricas, provocan múltiples cortocircuitos en la red.
Si los objetos afectados son dispositivos de alta tensión, los cortocircuitos pueden generar arcos eléctricos que causan daños significativos al equipo y provocan incendios, o bien los fuegos pueden iniciarse por el sobrecalentamiento del equipo o los conductores. Después del uso de estas bombas, se requiere una limpieza especial del área, ya que las fibras pueden ser levantadas nuevamente del suelo por ráfagas de viento y depositadas sobre las instalaciones energéticas.
Historia Operacional
El primer uso de este tipo de arma ocurrió en 1991 en Irak, equipando las ojivas de racimo de los misiles de crucero BGM-109 «Tomahawk». Los misiles, llenos de submuniciones con pequeñas bobinas de fibra de carbono, privaron a Irak del 85% de su infraestructura eléctrica.
Como medida de protección, los iraquíes utilizaron entonces el apagado temporal de las fuentes de corriente eléctrica del sistema de suministro de energía durante el período en que persistía la amenaza de uso de tales misiles.
Las submuniciones BLU-114/B fueron utilizadas por primera vez por el caza F-117A Nighthawk la noche del 2 de mayo de 1999, durante la operación «ALLIED FORCE» contra Serbia. Como resultado del ataque, más del 70% del país quedó sin iluminación.
Posteriormente, este armamento se utilizó la noche del 7 de mayo de 1999 para impedir la restauración de los daños en Serbia causados por el primer ataque.
En 2003, se volvieron a utilizar en Afganistán. En la central eléctrica de Kabul, dañada por un misil de crucero «Tomahawk», se lanzaron adicionalmente varias CBU-94, cuyas finas fibras, depositadas en las líneas eléctricas y transformadores, provocaron cortocircuitos durante mucho tiempo al intentar restablecer la tensión a través de las redes de reserva.
Evolución y Mejoras
Actualmente, la bomba de racimo CBU-94 está siendo equipada con el kit WCMD, y un desarrollo posterior de esta munición de racimo es la bomba de racimo CBU-102. Es prácticamente idéntica a la CBU-94, con la excepción de la inclusión del sistema de corrección de vuelo Wind Corrected Munitions Dispenser (WCMD).
