BLG66 Belouga

En 1978, las firmas francesas Matra S.A. y Thomson Brandt Armements crearon la bomba de racimo aérea BLG66 Belouga. Esta posee una forma aerodinámica y externamente se asemeja a una bomba de aviación convencional con un estabilizador de cuatro aletas. La casete cargada pesa 290 kg, tiene una longitud de 3,3 m y un diámetro de 0,36 m. Su base de suspensión es de 356 mm, estándar para los países de la OTAN.
Diseño y Componentes Clave
La casete está equipada con 151 bombas esféricas de pequeño calibre, cada una con un peso de 1,2 kg y un diámetro de 66 mm. Estas bombas y sus mecanismos de expulsión se encuentran en la parte cilíndrica del cuerpo, organizadas en bloques de ocho unidades. Los tubos guía de cada bloque, que contienen una bomba cada uno, se disponen en forma de abanico con respecto al eje longitudinal de la casete y están inclinados aproximadamente 45 grados hacia su parte trasera.
En la parte delantera de la casete se encuentran un electrogenerador con turbina de aire, un sensor programable para la secuencia temporal de activación de los mecanismos de expulsión de las bombas, y dispositivos de distribución y pirotécnicos. La parte aerodinámica trasera de la casete alberga un sistema de frenado por paracaídas, que contribuye a su estabilización.
Capacidades Operativas y Tipos de Carga
La bomba de racimo Belouga está diseñada para uso en combate desde altitudes de 60 a 120 metros, con velocidades del avión portador entre 630 y 1000 km/h y soportando sobrecargas de hasta 8,5 g. Puede operar en un amplio rango de temperaturas, desde -30 hasta +70 °C. Bajo estas condiciones, las bombas de una sola casete se dispersan en un área de 120×40 m o 240×40 m. La longitud de la zona a impactar, 120 o 240 m, se selecciona según la misión y se establece por el piloto antes del bombardeo. Un caza Mirage F-1, por ejemplo, puede transportar hasta seis de estas casetes.
Para la casete se han desarrollado bombas de tres tipos principales: bombas de fragmentación con espoletas de acción instantánea, ideales para atacar columnas de vehículos, aeronaves en tierra o depósitos de petróleo. También existen bombas antitanque (acumulativas), capaces de penetrar hasta 300 mm de blindaje para destruir tanques y vehículos blindados de infantería. El tercer tipo son las bombas de fragmentación con espoletas de tipo mina, diseñadas para minar aeródromos, instalaciones portuarias y estaciones ferroviarias.
El procedimiento de empleo de la bomba de racimo es el siguiente: tras ser lanzada del avión portador, un paracaídas de frenado se extiende desde la casete, lo que permite su desaceleración y estabilización en vuelo horizontal. Posteriormente, las bombas son expulsadas en una secuencia predeterminada; cada una cuenta también con un dispositivo de frenado propio que asegura una trayectoria de caída cercana a la vertical, maximizando su efecto destructivo. Según cálculos de especialistas franceses, el orden de expulsión garantiza una cobertura uniforme del área objetivo.
Equipo Editorial de ArchivoAéreo
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Fuentes y Rigurosidad
La información presentada en esta ficha técnica ha sido compilada a partir de manuales de vuelo desclasificados, archivos históricos y bibliografía especializada. Aunque nos esforzamos por mantener la máxima precisión, algunos datos de rendimiento pueden variar según la variante específica o las condiciones operativas.