Características de la CBU-97
La CBU-97 es una bomba de racimo equipada con cargas de la clase Sensor Fuzed Weapon (SFW). Cada CBU-97 contiene 10 submuniciones BLU-108/B, que poseen una cabeza buscadora infrarroja y están diseñadas para atacar blindados en su parte superior, que suele ser la menos protegida. Una vez que la bomba se abre, la munición desciende en paracaídas, buscando un objetivo.
Tras la detección, se activa un propulsor de cohete, destruyendo el tanque o vehículo con un impacto directo. Según estimaciones de especialistas del Pentágono, una sola CBU-97 puede destruir objetivos blindados en un área de 6 hectáreas. Las submuniciones SFW son más efectivas cuando se utilizan desde bajas altitudes y con ángulos de picado pequeños.
Plataformas de Despliegue
Los siguientes aviones pueden equiparse con bombas de racimo CBU-97: cazas F-15E (hasta 12 bombas), F-16 (4), aviones de ataque A-10 (10) y bombarderos B-1B (30), B-2 (34) y B-52 (16).
Debut en Combate y Evolución
El principal estreno de la guerra de Yugoslavia con la participación del B-1B fue el uso de la bomba de racimo CBU-97 desde este avión. Los «Lancers» fueron reacondicionados para su uso en 1996-1997. Al mismo tiempo, los bombarderos también adquirieron la capacidad de usar las CBU-87 y CBU-89, que también transportan submuniciones y minas autoguiadas.
Según una fuente diplomática militar de ITAR-TASS, los «Lancers» fueron enviados a la guerra precisamente para probar las CBU-97. Los representantes del Pentágono expresaron satisfacción con la experiencia de combate del B-1B en Yugoslavia, aunque señalaron que la mala meteorología impidió una rápida evaluación de los resultados de los bombardeos.
El desarrollo posterior de esta munición de racimo dio lugar a la bomba CBU-105. Esta bomba es prácticamente idéntica a la CBU-97, con la única excepción de que sus submuniciones incorporan el sistema de corrección de vuelo Wind Corrected Munitions Dispenser (WCMD).
