Tras el fracaso del Cessna CR-1, la aeronave fue sometida a una remodelación radical. El nuevo CR-2 (NR11717) replicaba la construcción del «uno», pero fue ligeramente ampliado: la envergadura del ala alcanzó los 5,48 m y la longitud de la aeronave los 4,52 m. También aumentó la superficie del empenaje. La carga útil incluía al piloto (hasta 90 kg) y 80 litros de combustible.
El 18 de mayo, el «doble» estaba listo. En honor a su querida hija, Cessna llamó al avión «Miss Wanda». Pidió a su viejo amigo Roy Liggett, quien a finales de la década de 1920 había competido en un «Cessna AW», que probara la máquina. Para el deleite de los numerosos invitados, el avión plateado (registro NR11717) voló impecablemente. La máquina resultó ser más estable que su predecesora, aunque la visibilidad desde la cabina seguía siendo deficiente. Sin usar el modo de emergencia del motor, Liggett lo aceleró a 200-240 km/h. En vuelos posteriores, con el modo de emergencia, se lograron velocidades de 305 km/h, superando la marca de las «doscientas millas». Tras las modificaciones, el avión estaba listo para las carreras.
Competición y Mejoras Iniciales
Para su debut, se eligieron las Omaha Air Races. Al finalizar el vuelo hacia el punto de partida en Omaha, Liggett realizó un espectacular vuelo a máxima velocidad a baja altura frente al público reunido en el aeródromo. Tras el aterrizaje, el CR-2 causó un gran revuelo, atrayendo la atención de curiosos colegas. Sin embargo, su actuación en las carreras del 25 de mayo de 1932 no tuvo éxito: Liggett compitió codo a codo con famosos ases, pero solo obtuvo el 4º puesto en la clase «cilindrada hasta 500 pulgadas cúbicas» y el 5º en la clase «ilimitada». En ambas ocasiones fue superado por John H. Livingston en su Monocoupe por décimas de segundo. Los premios en metálico, aunque modestos, sirvieron de consuelo.
Posteriormente, el CR-2 fue presentado en las Niagara Falls Air Races, donde consiguió el 3º puesto, de nuevo por detrás de Livingston. Finalmente, el equipo de Cessna participó en el evento principal del año: las National Air Races en Cleveland (Ohio), que tuvieron lugar del 27 de agosto al 5 de septiembre. Estas grandiosas competiciones anuales reunían a docenas de los mejores pilotos, permitiendo a los ganadores obtener miles de dólares al día.
Liggett, a bordo del CR-2, comenzó en la carrera Cincinatti Trophy y, en una de las etapas, superó por primera vez a Livingston. Sin embargo, en la siguiente parada intermedia, Roy no pudo insertar los pasadores de seguridad del tren de aterrizaje extendido, lo que provocó daños en el mecanismo de retracción-extensión durante el aterrizaje. No había alternativa, el tren de aterrizaje tuvo que ser fijado en la posición extendida para continuar el vuelo. El resultado fue que su eterno rival volvió a ser el primero. Aun así, Liggett tuvo una actuación bastante exitosa, llegando a la meta en tercer lugar, ayudado por los fallos de muchos de sus competidores. Participó en otras dos carreras, donde ocupó el 2º y 3º puesto, ganando un total de 900 USD. Eldon Cessna ganó otros 770 USD en premios con el avión «AW».
Avance Tecnológico y Nuevas Victorias
Los resultados de la temporada de 1932 mostraron que la novedad de Cessna era capaz de grandes logros, pero para competir por los primeros puestos se necesitaba aún más velocidad, algo solo posible con un motor «Super Scarab» de 145 CV. El dinero ganado por el CR-2 en Cleveland permitió, finalmente, adquirir este motor.
El nuevo «corazón» requirió varias modificaciones en la aeronave. El «Super Scarab» pesaba 137 kg, 13 kg más que su predecesor, por lo que para mantener el equilibrio, se tuvo que alargar el fuselaje. Además, se fabricó un nuevo capó de mayor diámetro. El motor fue ajustado para poder desarrollar brevemente 175 CV. En un vuelo de prueba el 28 de diciembre, la máquina alcanzó las 225 millas/h (362 km/h). El avión fue preparado a toda prisa para las competiciones de enero en Miami, que inauguraban la temporada de 1933, y la victoria no se hizo esperar. En la carrera Colonel E.H.R. Green Trophy, el «doble» superó con confianza a todos. Esta vez, Livingston perdió e inmediatamente ofreció sus servicios a Cessna.
En julio de 1933, el piloto John Livingston en el «triple» amarillo-rojo (matrícula NR57Y) y Art Davis en el «doble» no tuvieron rivales en las Chicago American Air Races. John fue el ganador, superando a su compañero de equipo por décimas de segundo (su habilidad en las curvas fue decisiva). Los premios sumaron 3500 USD para ambos. Después de las carreras de Chicago, el «doble» fue modificado, instalando un capó más avanzado siguiendo el modelo del CR-3 y un reposacabezas aerodinámico. El avión, denominado CR-2A, fue repintado de un brillante color rojo. El 30 de agosto, logró alcanzar una velocidad de 250 millas/h, aunque Cessna alardeó ante los periodistas de haber logrado 270.
El Trágico Final
Al día siguiente, el equipo regresó a Chicago para las International Air Races. El 2 de septiembre, durante la carrera Shell Speed Dash, el mal tiempo empeoró. Superando un viento huracanado, Liggett despegó y condujo su avión en diagonal por el aeródromo. Clyde Cessna, que lo observaba, vio con horror cómo una sección desprendida del capó del «doble» golpeó el ala, que comenzó a desintegrarse. Ante los numerosos espectadores, el avión se estrelló contra el suelo. ¡Impacto y horror! Clyde quedó devastado por lo sucedido: un amigo cercano había muerto en su avión.
Lamentablemente, esta absurda muerte no fue la única en aquel fatídico día. La revista «Time», publicada el 11 de septiembre, informó: «El revestimiento se desprendió del ala del ‘Gee-Bee’ amarillo-rojo de Florence Klingensmith, de 26 años, de Minneapolis… El avión cayó, condenando a la señorita Klingensmith a la muerte ante las tribunas.»
Especificaciones Técnicas
| Modificación | CR-2 |
| Envergadura, m | 5.59 |
| Longitud del avión, m | 4.52 |
| Peso vacío | 307 |
| Tipo de motor | 1 Motor de pistón Warner Scarab 499 |
| Potencia, hp | 1 x 125 |
| Tripulación | 1 |







